Mi práctica clínica nace de la curiosidad por entender cómo nos movemos. Analizo a fondo los patrones funcionales y la biomecánica de la extremidad inferior, porque la forma en que el pie interactúa con el suelo explica a menudo por qué duelen la rodilla, la cadera o las lumbares. Al sumar mi formación en neurociencia a esta base mecánica, consigo una visión completa de cómo el sistema nervioso y el cuerpo operan en conjunto. El objetivo no es solo aliviar el síntoma, sino descifrar la mecánica de cada paciente para devolverle la máxima funcionalidad.


